La de hoy es una entrada realizada a medias con Carlosbcn, autor del blog “Estable dentro de la gravedad” que ya he recomendado en más de una ocasión. Dada la envergadura del texto, he decidido separarla en dos entregas, a cuál mejor. Que lo disfruten.
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Mi amigo Alfredo me pide que escriba algo sobre la tele. Bueno, no me lo pide: casi me lo exige, y me amenaza con hacerle cosas horribles a mi mascota si no cumplo sus descabelladas órdenes. Desesperado, le imploro un ápice de piedad, un poco de comprensión, pues yo no tengo mucha idea de televisión si me sacan del porno y la teletienda. Y entonces, él dice las tres palabras mágicas: “Diario de Patricia”.
Claro que puedo escribir sobre eso, ¿quién no? Lo difícil sería no escribir, o escribir poco. Porque “El diario de Patricia” no es un programa: es un microscosmos. Es un invernadero de lo cutre, un latifundio de la caspa, una fábrica de miseria con pequeña tara. Es posible que sea telebasura y muchas cosas más, pero faltaría a la verdad si no dijera que, dentro de su esperpento, es un programa que yo recomendaría a mis hijos si los tuviera (o si pudiera robárselos a alguien y hacerles creer que son míos). Para mis retoños, “El diario de Patricia” sería como una ventana a todo un mundo que el resto del tiempo les estaría vetado por mí… pero cuya existencia no podría ocultarles si quiero prepararlos para la vida. Y es que los personajes que desfilan por este espacio se nos pueden antojar rocambolescos e imposibles, pero seguramente sean ellos quienes mejor representan nuestra sociedad enferma y absurda. Sin ellos, no se puede comprender el mundo, ni siquiera intentarlo.

Si alguien tiene hijos, por lo que más quiera: hágales ver el programa. Un individuo mentalmente sano no tiene opción alguna de triunfar en la sociedad moderna.
Antes de seguir, describamos el formato de este espacio: una presentadora antierótica (ya hablaremos de eso más tarde) entrevista a distintas personas, o mejor dicho, personajes, que acuden al plató para contarnos sus tristes vidas. La gracia está en que, normalmente, alguno de los entrevistados acude al programa engañado, pues en realidad está ahí porque así lo ha querido algún familiar o amigo que quiere darle una “sorpresa” y, de paso, humillarle delante de todo el país para el resto de su vida.
¿Con qué fin? Hay infinitas posibilidades, aunque al principio había temas recurrentes, como lo de salir del armario. Yo no conozco demasiado el mundo gay, pero estoy seguro de que tiene que haber toda una generación de homosexuales que salieron del armario con este programa. Luego tenemos otro tema estrella que es el de reunir a familiares que supuestamente llevan décadas sin verse. Digo “supuestamente” porque en más de un caso uno dice que llevan 50 años sin tener contacto alguno, y luego sale el otro y dice que precisamente tomaron unas cañas juntos la semana pasada, como cada viernes, para desconcierto del público y de la propia presentadora.
Por otra parte, también existen reencuentros genuinos que provocan sofocos, lipotimias y algún que otro paro cardíaco para alborozo del respetable, ya que la artera Patricia siempre embauca a la víctima para que ésta no sospeche nada y, llegado el momento, el shock sea mayúsculo y el público se lo pase pipa a costa de la desgracia ajena. “Así que perdiste a tu hermana Paquita hace 83 años en unas rebajas de El Corte Inglés, y ya no la volviste a encontrar, ¿verdad?“. “Mayormente sí, Patricia, asín fue“, contesta el pringao de turno. “¡Pues agárrate bien el marcapasos porque tenemos aquí a tu hermana!”. Y eso cuando no organizan alguna tomadura de pelo previa, como fingir una videoconferencia o llamada telefónica con alguien que debería estar a miles de kilómetros, pero que en realidad está allá mismo, listo para provocar lágrimas y arritmias a partes iguales.
Sobra decir que otro clásico es el “amor”, por llamarle de algún modo. Maltratadores, golfos y sinvergüenzas de toda clase acuden a este programa como fórmula infalible para complicarle la existencia a mujeres que no quieren verlos ni en pintura. De hecho, no hace mucho el programa sirvió para que un demente homicida consiguiera ver cara a cara a su ex-mujer, y reuniese fuerzas para matarla poco después, ya fuera del programa y una vez ésta le dijo por enésima vez que la dejase tranquila. Por supuesto, Patricia y compañía no saben/no contestan, y siguen con su circo.

“Lo eres todo para mí”, dice este simpático hijo de puta, bajo la atenta y complaciente mirada de Patricia. Qué lástima que no la mató en directo, pensará ella: el share habría sido brutal.
Y cuando se habla de amor, significa romance con la mayor cantidad de morbo posible. ¿Para qué narrar la bonita historia de una señora que quiere encontrar a su mascota, a la que profesa un fiel cariño?. ¿Por qué no mezclar esta muestra de afecto hacia un noble animal, con la inocente amistad de una ciber-amiga a la que no ha visto nunca? Los altos cargos de este programa debieron pensar que sería una tontería desperdiciar la posibilidad de unir ambas historias en un único testimonio, y deciden inventarse un argumento, aprovechando el acentuado apetito sexual de su ciber-compañera.
La frase de esta mujer resume bastante bien el desconcierto de los invitados: “Me habéis engañao como un chinorro”. La academia le premie esta alegoría a la literatura moderna.
Tras un insípido intercambio de palabras, nos muestran a la compi de chat, acechando desde atrás de una ventana, como si quisiera pillar desprevenida a dicha señora para lanzarse sobre su yugular. Su mirada no deja lugar a dudas, su deseo es el de procrear junto a su internauta favorita, para luego comerse su cabeza.
“Depredadora solitaria, la mantis de cabello dorado espera sigilosa un movimiento en falso de su presa, para valerse de su instinto depredador y atacar su punto débil”
Una vez la han mareado convenientemente (y supongo que drogado durante la publicidad), es el momento de presentar a esta viuda rubia, dándole a la invitada un susto del copón al pensarse que se trataba de su perra perdida. Pero en un destello de ingenio sin precedentes, la viuda rubia le suelta LA FRASE, que pasará a los anales de la histeria como el comentario más violento oído durante el horario infantil.
“Yo soy lo que tú buscas. La perra soy yo. Yo soy tu perra….”
El Diario de Patricia, en su capítulo: “Amores perros”
Obviamente, nuestra señora cae en estado de hibernación mental instantáneo, respondiendo con cara de besugo y razonamiento de besugo al resto de proposiciones que le vienen por ambas bandas, tanto de la presentadora, como de la traidora sentimental de su ciber-friend.
“Ayy, que le tenía que haber echao cuenta a mi cuñao, y haber ido al programa del Arguiñano, que las puñaladas se las lleva el pollo…”
Como cabría esperar, no faltan las preguntas que toda mujer a la que acaban de dar el telele de su vida desea oír. ¿Y qué sientes por ella? ¿Qué te parece? ¿Te gustaría compartir piso con ella? ¿Quién limpiará los pelos de la ducha? Y una legión infinita de sandeces que desembocan en carcajadas del público asistente, y la cada vez mayor subida de audiencia televisiva, el primario objetivo que busca el programa a toda costa.
(Continuará…)








…y pensar que también sale por la señal internacional de TVE… menos mal que lo único que me gusta de ese canal son los noticieros y “La ruleta de la suerte”…
xD xD
¿Ruleta de la suerte? El Gran Prix, ese si que era un gran programa.
Con Ramontxu, que nivelazo!
Dudo que el Diario de Patricia salga por TVE Internacional, ya que es de Antena 3, pero bueno…
Dos anecdotas relacionadas con el programa:
1. Las risas que nos pegamos un amigo y yo cuando salió un hombre de cuarenta y siete años que quería perder la virginidad. Incluso ponían el teléfono por si algún alma caritativa se apiadaba de él y le regalaba un orgasmo (o un mete-saca rápido). Ni que decir tiene que llamamos, aunque nadie cogía el teléfono, ni un simple contestador.
2. Las risas (más aún) cuando fue al programa un camarero de un bar de aquí para conocer a su cibernovia, que resultó que estaba casada, tenía un hijo y, peor aún, no quería nada con él, y si había estado dos meses sin hablar era porque no quería saber nada de él. Desde entonces no he vuelto a saber nada de él, pobreciño.
Donde esté un buen partido de fútbol que se quite lo demás, jeje. Yo es lo único que veo
Y yo que juraba que con Primer Plano, SQP, Yingo, El Diario de Eva y demases nuestra televisión estaba cagada… LOL.
Por un lado me alivia un montón no tener eso aquí en Chile, pero por otro lado, me encantaría tener ese programa para tener algo más de lo que burlarnos. jajaja.
Ah no, espera. Sí, tienes razón, es de Antena 3 (xD), yo me confundo.
Menos mal que no dije que lo veía por Canal Vasco (La versión internacional de ETB)…
Buenas, llego con retraso a esto porque estoy en plena catástrofe tecnológica, me ha petado todo lo petable estos días: impresora, teclado, monitor, el antivirus y -qué casualidad- justo me casca el antivirus y se me cuela por primera vez en la vida un virus informático anquilosante que me ha obligado a reinstalar el puto windows. Para qué hablar…
Veo que finalmente se ha optado por la entrada siamesa, pero toda ella igual de demencial. Leyendo tu parte, me río pero también me escalofrío porque me cuesta diferenciar entre coña y realidad: ¡así de delirante es el programa! Realmente se podría hacer un blog entero sobre este programa. ¡Qué digo un blog! Varios blogs. Blogues. Bloqueses. Blioguenes. Bueno, como cojones se diga.
Corto y cierro, que tengo todavía entre manos un caos tecnologico que me tiene amargado y un dolor de cabeza de mil pares de collons… un saludo.
Walter: la ruleta es un gran programa cultural, no me extraña que te guste.
Filoctetas: y ese clásico veraniego, incomparable…
Grimes: Buenísimas las anécdotas, seguro que el pobre camarero anda escondido
Karlinhos: pues mas o menos como yo, que en televisión no me saques de deporte o series. Sin embargo, me toca ver algunos pseudo-programas en el espacio en que como con mi familia, y de ahi se sacan muchas barbaridades como ésta.
DT: ultimamente casi todos los programas de televisión son “de humor”, quizás planteados en serio pero acaban convirtiendose en espectáculos.
Carlos: quizás ese virus se llama windows vista… Bromas aparte, el programa da para blogs enteros, pero creo que con los casos que tenemos es demasiada la atención que les estamos brindado a esos creadores de basura televisiva.
[...] Octubre, 2008 por mvp14 Segunda parte de la entrada dedicada al Diario de Patricia (aquí la primera parte). En realidad nunca dedicaría ni lo más mínimo a ese programa, así que esta entrada simplemente [...]