Jess Extender
11 Marzo, 2008 por mvp14
Siguiendo el estilo de un post de Alan que trata sobre el Botoliss, un producto revolucionario con muchas más ventajas que el Botox, hoy les vengo a comentar otra oferta que lanzan a esas altas horas de la madrugada, captando la atención del indefenso espectador, cuyo filtro cerebral se encarga en ese momento de conciliar el sueño, por tanto es el instante ideal para meter toda esa propaganda basura y que nos afecte en la mayor medida posible. El Jess-Extender.
Bien, pues el producto como todo el mundo sabe, es un alargador de pene que no viene a innovar nada en el producto. No he visto muchos, pero yo si tuviera que elegir en cualquier caso me quedaría con el de Austin Powers. De todos modos, lo interesante del asunto no es la imagen del tiesto, sino la estudiada forma de presentarlo.
En primer lugar, te ofrecen la solución a tus problemas, sean del tipo que sean, Jess-extender se encargará de solucionarlo. Puedes estar mal en el plano moral, llevar mal tus relaciones sociales, estar insatisfecho en el terreno sexual, a todo responde Jess-extender alargando la longitud de tu pene, y repercutiendo positivamente en tu estado de ánimo. Qué pena que mi primo de 6 años no tenga un cacharro de éstos, porque igual ganar unos centímetros ahí abajo le hubiera ayudado a superar el duro golpe de la muerte de su tortuga. Los fumadores y ludópatas podrían olvidarse de sus vicios para siempre, ¿a quién le importa la nicotina o los casinos si te llega al suelo? Bueno, y no sólo es una voz en off la que trata de vendernos el producto. También aparecen personas, y el perfil de cada una está meticulosamente escogido.
Primero aparece un tipo en un gimnasio, pero no en los de pagar, sino en los de la escuela de toda la vida, esos amplios gimnasios con espalderas y colchonetas gigantes. El tipo es un pringao, o esa es la imagen que nos quieren dar, debe ser el cliente potencial con el que quieren que nos sintamos identificados. Pelo corto, piel muy blanca, pelos en los brazos, chandal, nada de carisma, definitivamente deben pensar que somos idiotas.![]()
De todos modos, no es casualidad que aparezcan tipos cuadradisimos en campañas de máquinas de abdominales, y aquí nos traen a este elemento que es la mayor muestra de necesidad de aprobación social. El chaval suelta un par de frases de lo bien que le viene el producto, y la escena cambia a la inevitable chica que te recomienda comprar Jess-Extender.
Sin bajarse del coche, una guapa señorita muy bien arreglada nos suelta la siguiente perla: “No se lo que piensan las demás, pero a mí me gustan grandes”. Después de una afirmación de esta categoría, digna del sucesor natural del Cyrano de Bergerac, yo me tiraría de cabeza a comprar el producto. Si ella lo dice es verdad.
Bien, una vez más, los directores de cásting dan en el clavo. La chica abarca el mayor rango de edad posible. Se trata de una mujer joven, y por la edad podría pasar por tener de 22 a 35 años. Éste intervalo agranda el rango de edad de posibles clientes desde los.. digamos.. ¿17 a los 80? Si te lo recomienda una mujer guapa y encima una mujer con la que podrías estar, debes comprarlo.
Lo siguiente es un cambio de plano, típica pantalla en la que rebajan el producto unos 100 euros por el hecho de comprarlo telefónicamente… ¡Ja! Como si lo vendieran por cajas en la droguería del mercadona… Y tras un par de animaciones por ordenador, en las que unas manos robóticas colocan el cacharro en un pene virtual, pasamos a mi escena favorita.
Sentada en un sofá aparece una pareja de esas que duelen a la vista. La sensación al verlos es parecida a la que sentía cuando el bueno del padre de Julio Iglesias se daba un beso con la que puderia ser su nieta, pero que acabó siendo madre de sus hijos. Un hombre, con su calva, su bigote, su polo de franela y su pinta de apostarse sus 20 euros los domingos jugando al dominó, hombre de unos 50-65 años criado en las costumbres tradicionales, de los de pelo en orejas, comparte asiento con un pivón de unos 30 años, auténtica portada de Playboy a la que no le falta el tatuaje, un maquillaje digno de película erótica,
rubio poco natural, depilación brasileña y minifalda y escote que invitan al pecado.
Como ya digo, la escasa imaginación del público a estas horas provoca que inventemos una hipotética “relación” entre estas dos personas, que probablemente sólo se cruzarían en una tardía despedida de soltero del pobre señor, que probablemente aparezca en el anuncio por cuatro perras gordas. El diálogo en este caso busca el gancho en el espectador con un: “Si otros lo hacen, ¿por qué no?”, que la chica se encarga de confirmar con otro contundente “¿por qué no?”. El despolle total. Aunque el despolle no es lo que ellos buscan, de hecho te anuncian lo contrario, aunque debería llamarse el desplume. Vaya presentación con semejantes polos opuestos. Es como si Ronaldinho apareciera en un mitín político pidiendo el voto para su partido, y compartiera escena con Rajoy y Zapatero que están haciendo chilenas a su lado…
Ésta última escena ha hecho bajar de mi top ten de anuncios favoritos al de Macintosh de la Super-Bowl de los años 80 al segundo puesto, y es que ya soy fan de Jess-Extender. Mentiría si dijera que no pensé en comprarlo, vista la estudiada presentación, pero luego una idea me rondó por la cabeza… escribir este artículo en el blog… y me dije: “¿Por qué no?”
PD: “editado”: Trasteando un poco por la web, he encontrado algunas fotos para ilustrar la entrada. Las fotos las saqué de ésta página , en la que se hace también un análisis exhaustivo del producto (recomendada)





XD ¡Qué grande!
Veo que tu análisis de este magnífico producto y el mío van en la misma línea, lo cual no puede ser simple casualidad. Gracias por citar de dónde han salido las imágenes: las fotos realmente las hice yo mismo al televisor mientras daban el anuncio.
Saludos y “larga” vida al Jess Extender, herramienta mágica dónde las haya, restituidor del ego que nunca tuvimos, hacedor de parejas milagrosas y fuente asegurada para el cachondeo!
(lo de que no puede ser simple casualidad me refiero a que está claro que todo el mundo pensamos lo mismo de este invento, así que no es de extrañar que lleguemos a las mismas conclusiones)
Joer que fuerte, el vejestorio ese ahi con la fulana que asco de gentuza xD
Yo personalmente jamás me fiaré de un chisme que a todas luces parece un instrumento de tortura, por mucho nombre megaguay que le pongan.
Mal rollito me dan estas cosas :S
Petur: y que lo digas!!
Carlos: el contenido de tu página en general es muy bueno, y las fotos me venían de perlas. Cualquier tipo de publicidad a esa hora es desastroso para una mente “normal”.
kelemvor: cómo fiarse de ese cacharro… imagina que se cae una tuerca o algo y se te queda ahí “pa siempre”. Jajajajaja, además, ¿cómo vas a mear?
Perfecto. Muy buen análisis. Lo cierto es que a mí y a mi mujer este anuncio nos tenía también obnubilados. No sé si me gusta más la frase “A mí me gustan grandes” o la otra de “Eso, ¿por qué no?”. Es un anuncio de antología.
Gracias por enlazarme, debo ser menos vago y enlazarte de una vez también…
es gracioso xD,
por cierto se parecen a unas cosas que utilizamos para tomar radiografías dentales (bueno al mio no… el mio parece jugete de bebé, hay otro modelo mucho más alagardor xD)
jejeje la verdad es que es demasiado cutre el anuncio.
Hay que tener sangre fría y un gran trauma para ponerse eso en el pene.
Un abrazo nos vemos!!
Anxova: las frases son dignas de la generación del 27 como poco. Sobre los enlaces yo también tengo gente pendiente de enlazar…
Eric: ..por ejemplo enlazar a tu blog. Uf, pues me lo pensare dos veces antes de que me hagan esas radiografias, a ver si va a ser de segunda mano y quién sabe el uso que haya tenido anteriormente.
GenioMaligno: cutre, cutre, pero si da para una campaña publicitaria es porque se vende, eso dice poco de nuestra autoestima. PD: muy bueno tu blog.
El cacharro ese parece sacado de una peli de ciencia ficción (y cutrilla), como ya se ha dicho, hay que tener un par de huevos para ponérselo (y nunca mejor dicho).
A saber cuantas almas humanas habrá atrapado ese objeto…